Nacimiento de la Iglesia


Apóstoles de Jesucristo, predicando el evangelio por todas partes

Murcia, 1 mayo 2022
Equipo Catequético de Mercabá

         Jesucristo fundó la Iglesia el año 30 d.C en la ciudad de Jerusalén, dentro del judaísmo (como judío que él era) y cumpliendo las promesas del AT (como joven rabino que él era). No obstante, también mandó a sus seguidores predicar fuera de Israel. En concreto, Jesucristo mandó a sus discípulos ir “al mundo entero predicando el evangelio”. Envío y actividad de la Iglesia que tuvo, pues:

-un objetivo: anunciar a Jesucristo,
-un mensaje nuevo: dirigido a los judíos de la diáspora
[1] y a los paganos temerosos de Dios[2].

a) Iglesia de Jerusalén

         En un principio los discípulos de Jesucristo estuvieron basculando entre lo antiguo y lo nuevo, configurando ambas posturas paulatinamente. Así, bajo el amparo de Pedro, se fueron introduciendo en el proceso de esta comunidad primitiva:

-la frecuencia del templo judío,
-la circuncisión de todo varón,
-el bautismo, añadido a la circuncisión
[3],
-la fracción del pan, la oración comunitaria y la comunicación de bienes
[4].

         La Iglesia se extendió rápidamente “desde Jerusalén hasta Iliria”[5], algo impensable en cualquier mente del s. I, y hasta allí se fueron extendiendo sus centros eclesiales. En cuanto a los nuevos territorios cristianizados:

-cada región pasó a conformar una comunidad,
-las nuevas comunidades fueron al mismo tiempo evangelizadoras,
-cada creyente podía ser predicador-profeta
[6].

b) Iglesias griegas

         Los Hechos de los Apóstoles hablan de cierta “dispersión de los griegos”[7]. En efecto, fue Antioquía la ciudad no judía que empezó a crecer gigantescamente en número de creyentes, tanto que allí comenzaron a llamárseles cristianos (lit. discípulos de Krestos). Muy pronto, también se convirtió esta ciudad en el primer centro importante eclesial no judío, de cara a las misiones extranjeras que desde allí empezaron a planificarse.

         La 2ª escala del evangelio debió ser la isla de Chipre, pues a la llegada de Pablo y Bernabé (ca. 45) ya se encontraban en su interior algunas comunidades cristianas, formadas posiblemente durante una evangelización antioquena del año 37.

         San Pablo fue el siguiente eslabón evangelizador de la Iglesia. Judío[8], romano[9] y converso al cristianismo[10], fue el que rompió verticalmente con lo judío, introduciendo en la Iglesia el proceso de helenización. Con Pablo, y a lo largo de su actividad misionera, el evangelio no adoptará una cultura propia, sino que transformará a las demás culturas.

         Fueron 3 los viajes de Pablo, surgidos a causa de la orden de arresto promulgada por el Sanedrín de Jerusalén, y el envío a las islas lejanas que hizo la Iglesia de Antioquía:

         Viaje I de San Pablo (ca. 45-49), bajo el manto de su maestro Bernabé y en el que se siguieron las coordenadas de:

-invocación del Espíritu y eucaristía,
-imposición de manos y envío eclesial,
-una zona geográfica delimitada: Chipre y Asia Menor
[11].

         Viaje II de San Pablo (ca. 50-53), surgido tras el Concilio de Jerusalén (ca. 44 d.C). Se trató de un viaje en que el apóstol vuelve a visitar las comunidades que había fundado en Asia Menor, y funda las primeras iglesias griegas. Y de un viaje en el que surgen novedosamente:

-un choque de culturas, en torno a la circuncisión, sacrificios, gracia y obras, carismas y jerarquía;
-dos líneas misionales, la clásica y local de Pedro, y la independiente e itinerante de Pablo.

         Viaje III de San Pablo (ca. 53-63), en plena madurez del apóstol y en el que refuerza las iglesias de Efeso y Corinto y escribe sus primeras cartas apostólicas (Gálatas y I Corintios), aparte de unificar a todas sus iglesias mediante una colecta para Jerusalén. Hasta que al llegar a la capital hebrea:

-es apresado en Jerusalén por los judíos, recordando aquel edicto de arresto del año 45,
-apela a Roma, a la que es enviado (ca. 59) y en la que vive en sus alrededores, hasta su muerte (ca. 64).

         Los Hechos de los Apóstoles aluden a que en las iglesias gentiles de Pablo los judíos “se llenaron de envidia”[12], y a que hubo “oposición de los notables”[13]. No obstante, se trató de enfrentamientos religiosos, y no políticos:

-en torno a la cuestión de la “resurrección de los muertos”[14],
-sin nada que ver con el Tumulto Judío de Roma
(ca.
49 d.C)[15].

c) Iglesia de Roma

         Tuvo en Pedro a su fundador honorífico[16] y obispo de la ciudad[17]. De hecho, Pablo hablaba de Roma como una comunidad que no era suya.

         Muy pronto (ca. 49) el cristianismo ya había alcanzado un gran auge dentro de la ciudad. Tanto que muy pronto comenzaron a fusionarse los cargos religiosos de la Iglesia con los cargos civiles de Roma[18].

Institutum Neronianum

         Fue el conjunto de leyes que dictó la dinastía Claudia imperial y que continuaron prorrogando sus sucesoras en el cetro de Roma, al ver cómo el pueblo judío[19] expandía el cristianismo dentro de Roma[20]. Pues anteriormente a ella, el Imperio había mostrado indiferencia hacia el cristianismo[21], e incluso lo había utilizado como elemento para mantener la paz[22].

         Existen 2 hipótesis sobre la persecución anti-cristiana de Nerón (54-68):

-el incendio de Roma[23],
-el institutum de leyes para declarar malvado el cristianismo
[24].

         La 2ª teoría es más plausible, pues ya desde sus comienzos Nerón había atacado a los filósofos y moralistas que atacaban su conducta, y había eliminado a cónsules y senadores que ponían en riesgo su poder. Así, y para contrarrestar su vida inmoral, Nerón empezó a acusar al cristianismo de superstición “nueva y malvada”, por su “infanticidio y canibalismo y ser “enemiga del emperador”.

         La 1ª teoría también tuvo su fondo histórico, pues tras el incendio de Roma[25] Nerón volvió a publicar la culpabilidad de los cristianos, por “querer destruir el culto a los dioses, para instaurar su propia religión”. Pablo[26] y Pedro[27] fueron los principales mártires de esta persecución neroniana del 64.

         En el año 66 comenzó en Israel la Revuelta Judía contra los romanos, reprimida bajo los emperadores Vespasiano (ca. 69-79) y Tito (ca. 79-81)[28]. En ella no participaron los cristianos[29], y se terminó con la Destrucción de Jerusalén (ca. 70). Luego el cristianismo demostró:

-que no tenía políticas cristianas,
-que era posicionable a favor del poder imperial.

         Con la llegada de Domiciano (ca. 81-96) se retomó la persecución contra los cristianos, contestando la Iglesia con el Apocalipsis[30]. En Roma y Asia Menor, el motivo había sido:

-la instauración del culto al emperador[31], al que se negó el cristianismo,
-la declaración del cristianismo como ateo, castigado con la pena capital.

Conquirendi non Sunt

         Fue la filosofía del “no deben ser buscados” de la dinastía Antonina, de emperadores amantes de la filosofía[32] que cambiaron radicalmente la relación imperial con el cristianismo.

         Nerva (ca. 96-98) volvió a la política pre-neroniana, considerando a la religión como un elemento pacificador. Bajo su mandato, la Iglesia se re-estructuró, se dotó de jerarquía y multiplicó su literatura cristiana.

         Con la llegada de Trajano (ca. 98-117), Plinio el Joven[33] insinuó al emperador derogar el Institutum Neronianum, a lo que Trajano contestó que los cristianos “no debían ser buscados”. Se les toleró, pues, pero se siguió castigando a los que eran denunciados por su fe, bajo proceso judicial con pruebas[34].

         Adriano (ca. 117-138) y Antonino Pío (ca. 138-160) añadieron a la medida de Trajano la de igualar la causa civil cristiana a la de los demás ciudadanos, no persiguiéndose por la fe sino por el quebrantamiento de la ley.

Kaina Dogmata

         Fueron las nuevos decretos” imperiales que acusaron a los cristianos de ser sacrílegos y ladrones. Destacó el Manifiesto de Celso[35], que trató de imponer a todo el Imperio que Jesucristo era hijo de un soldado romano, tenido con la Virgen María”.

         El motivo imperial estuvo amparado en el surgimiento de la herejía del montanismo[36], amenazante contra la paz imperial y que generó una persecución brutal contra el cristianismo en todo el arco norte africano.

         No obstante, a la llegada de Cómodo (ca. 180-192), casado con Marcia[37], empezaron a paralizarse las persecuciones anti-cristianas y a normalizarse la situación.

Bona et longa Paz

         Consistió en la “paz larga y buena” que decidió aplicar la dinastía Severa, de emperadores militares que abrieron las puertas a la tolerancia religiosa. Fue el momento en que el sincretismo llegó a Roma, y en que la Iglesia aprovechó para consolidarse en estructuras y numerosos bienes[38].

         Bajo Caracala (ca. 211-217) se afianzó el catecumenado, las escuelas catequéticas[39] y una filosofía cristiana mucho más comunicativa con el mundo exterior[40].

Damnati Sunt

         Consistió en la época del “sean castigados” que se llevó a cabo durante la etapa de anarquía militar imperial, con jefecillos militares que se iban sublevando uno tras otro. Y de un cristianismo plenamente implantado ya en todos los sitios.

         Bajo Decio (ca. 249-251) surgió una de las mayores persecuciones anti-cristianas, tan brutal que dio lugar a otra literatura apocalíptica[41].

         Con los decretos de Valeriano (ca. 253-260) todavía arreció más la persecución imperial, paralizada tan sólo bajo Galieno (ca. 260-268), en su idea de obtener apoyos aristocráticos cristianos para la estabilidad política interior.

         Bajo Diocleciano (ca. 284-305) y su Tetrarquía[42] y división imperial[43] se retomó el culto al emperador, obligando a los cristianos a quemar todos sus libros, según el Edicto del 303. Surgió aquí:

-numerosos traditores (traidores) que entregaron sus libros,
-la herejía donatista
[44], que predicaba el rigor contra los débiles,
-la no aceptación en la Iglesia de los dos grupos anteriores, dividiéndose la Iglesia entre ortodoxa y donatista.

Libera Religio

         Consistió en la “libertad de religión” que decidió aplicar Majencio (ca. 306-312), restituyendo a la Iglesia todas sus propiedades confiscadas[45] en el Edicto de Sárdica (ca. 311). No obstante, su opositor y sucesor Constantino será quien se apropie de esta restitución, para ganarse al cristianismo a su favor, bajo forma de cesaropapismo[46].

         En Oriente, por contra, Galerio (ca. 305-311) mantuvo la persecución cristiana hasta el lecho de su muerte, en que firmó el Edicto de Tolerancia de Majencio.

d) Iglesia Imperial

         Eusebio de Cesarea trató de mostrar a todo el Imperio que Constantino (ca. 312-337) era el enviado por Dios para salvar a la Iglesia, como cronista suyo oficial que era. Esto suponía para la Iglesia primitiva un nuevo desafío, al mantenerla en vilo ante el dilema:

-de su persona, al ignorar si realmente se había convertido, o solamente utilizaba al cristianismo como táctica política,
-de sus donaciones, que eran prometidas pero nunca llegaban, y que hoy día parece ser que fueron posteriores a su reinado.

         Lo que sí sabía con certeza la Iglesia primitiva era que Constantino:

-en el 313 hablaba de una nueva divinidad, tras su victoria sobre Majencio[47],
-se alió “con el Dios más fuerte”, a forma de panegírico
[48],
-se bautizó en el 337, en el lecho de su muerte como confesión, y no como conversión
[49].

         Actitud de Constantino que puede explicarse históricamente desde los factores imperiales de:

-la alta fragmentación imperial, tanto política como social y económica,
-la decadencia y caída de la estima por los viejos cultos paganos,
-el crecimiento de la nueva espiritualidad cristiana, que en muchos casos aliviaba los problemas.

Edicto de Milán

         Tuvo lugar el año 313, y fue el momento clave para la tolerancia y libertad religiosa imperial, dando a la Iglesia un estatuto privilegiado:

-al que debían adaptarse las nuevas leyes imperiales,
-para potenciar los centros de culto y cultura cristiana
.

         Renovó y amplió, por tanto, el Edicto de Sárdica (ca. 311) de Majencio, dando un nuevo estatus privilegiado a los cristianos:

-con influencia en todas las esferas del estado,
-con legislaciones de inspiración netamente cristianas
[50].

         El paganismo, no condenado todavía, vino a ser relegado paulatinamente.

Cesaropapismo total

         Consistió en la fusión de los terrenos político y religioso, que originó Constantino en su reforma imperial, con intervención del poder civil en la vida de la Iglesia y viceversa[51].

         Supuso que, sin distinción:

-el emperador podía entrar en el poder eclesial, asumiendo competencias internas,
-los obispos podían entrar en el poder civil, asumiendo competencias externas.

         Fue materializado con leyes cesaropapistas:

-generales, como la ley de unidad religiosa y símbolo de la cruz,
-materiales, como la ley de absolución de las acusaciones anteriores,
-espirituales, como la ley de prohibición de todo lo que fuera inmoral,
-particulares, con privilegios civiles a la jerarquía eclesiástica.

         Tuvo aquí su base subyacente la teología de las 2 espadas del papa Gelasio I (ca. 494), donde un papa dotado ya con poder espiritual y temporal (Dios en la tierra) empezó a delegar su poder civil al emperador, en el transcurso futuro de los siglos[52].

e) Concilios de la Iglesia

         Surgieron en la Iglesia con la idea de responder a las preguntas que se iban formulando sobre el misterio de Cristo[53], desde el trasfondo de la unidad absoluta de Dios.

         Se trataba, pues, de:

-no dar derechos ni cuerda al error,
-dejar libertad para adherirse a la doctrina eclesial, sin coacción
.

         Muchas de sus explicaciones no fueron de fácil comprensión, pues:

-había que compaginar la divinidad y humanidad en Cristo,
-había que sumar, matemáticamente, que Jesucristo era Dios y criatura
.

Contra el Arrianismo

         Perteneciente al clero egipcio, Arrio de Alejandría había tratado de conjugar las 3 partes de Cristo, y creyó encontrar la solución en la “simpleza” de Cristo, como Verbo:

-creado, siendo la criatura más excelente,
-el 1º creado, y más próximo a Dios y puente con los hombres.

         Ante el escándalo provocado y auge que iba tomando la herejía, el propio Constantino en persona tuvo que intervenir, mandando al obispo de Alejandría que convocara un concilio regional. En el Sínodo de Alejandría (ca. 321), el obispo Alejandro de Alejandría excomulgó a Arrio.

         No obstante, Arrió consiguió convencer a dos amigos muy cercanos a Constantino, Eusebio de Nicomedia y Eusebio de Cesarea, para que el emperador:

-escribiese al obispo de Alejandría, pidiéndole todo lo posible para la paz religiosa[54],
-enviase a la zona al obispo Osio de Córdoba, para intentar conciliar las voluntades
[55].

         Ante la carencia de resultados y avances, el propio Constantino decidió convocar personalmente un concilio universal, para intentar solventar la crisis.

Concilio de Nicea

         Constantino convenció al papa Silvestre I para que preparase un magno concilio, y dotó a la Iglesia de todo lo necesario para su celebración en el año 325, tanto a nivel de dinero y soldados como al propio Osio de Córdoba.

         Las primeras sesiones conciliares trataron de buscar soluciones intermedias (semi-Dios, el demiurgo platónico). Hasta que al final logró llegarse al consenso del término homousios (lit. de la misma sustancia), del cual derivarían las 2 naturalezas de Cristo.

         Se trató de una solución que solventó el problema que se cuestionaba en Nicea. Pero muy pronto se vino a convertir en fuente de problemas futuros, al casarse 1 persona divina con 1 naturaleza humana. No obstante, Nicea solucionó lo que se le cuestionaba.

         Constantino pidió a todo el cristianismo la confesión conciliar, y optó por desterrar a Arrio al exilio. Eusebio de Cesarea advirtió de que esto no traería la paz religiosa, y el emperador repuso de nuevo a Arrio y Eusebio de Nicomedia[56].

         Fue el momento en que Constantino murió, y el nuevo emperador Constancio vino a dar un giro a la situación original (ca. 350), poniéndose de lado arriano[57] y desterrando a todos los obispos enemigos de Arrio[58].

         En esta coyuntura, el papa Liberio I se ve obligado a intervenir, intentando que Constancio volviera a la fe de Nicea. No obstante, también el propio papa acabó desterrado.

         Con la llegada del emperador Juliano (ca. 360) se pasó, incluso, de defender el arrianismo a defender los cultos paganos[59].

         Fue la llegada del emperador Teodosio la que, en el Edicto de Tesalónica (ca. 380), zanjó radicalmente la cuestión:

-prohibiendo el arrianismo y el paganismo[60],
-proponiendo al cristianismo de Pedro como la única religión del estado.

Contra el Apolinarismo

         Con Nicea (1 persona y 2 naturalezas) algunos creyentes llegaron a pensar que en Cristo había 2 personas. Ambiente de confusión que fue en el que surgieron varias voces intentando aportar una explicación al dilema. Fue el momento en que surgió Apolinar de Laodicea, que ante esa exageración de las 2 personas afirmó:

-que en Cristo sólo había 1 persona y 1 naturaleza, ambas divinas,
-que la supuesta 2ª naturaleza de Cristo
[61] no tenía alma humana sino divina[62].

         En un primer Sínodo de Alejandría (ca. 362), el conflicto no hizo sino arreciar. Así, fue el mismo emperador Graciano el que tuvo que convocar otro concilio universal, con sede en Constantinopla.

         El Concilio de Constantinopla (ca. 381) condenó a Apolinar, renovó la enseñanza de Nicea, e introdujo en el Credo la afirmación del filioque[63] para hablar del Espíritu Santo, como procedente del Padre y del Hijo.

Contra el Nestorianismo

         Surgieron en torno a las 2 naturalezas de Cristo, y a su procedencia ambas del Padre, o no ambas del Padre. Secundariamente salpicó también al papel de María, y sobre cuál era su papel y de quién era ella madre.

         Nestorio de Alejandría, en este contexto y en medio de una homilía, vino a afirmar que María era madre de Jesús, pero no madre de Dios.

         Inmediatamente, el obispo Cirilo de Alejandría pidió al papa la convocación de un concilio, aunque defendiendo él también una postura equivocada: la apolinarista[64].

         Al Concilio de Efeso (ca. 431) los partidarios de Nestorio asistieron con la idea y pretensión de ceder en todo lo que hiciese falta, para zanjar el asunto marino. Pero llegaron tarde, y el concilio ya había definido la maternidad divina de María, junto a la unión hipostática de las 2 naturalezas en 1 persona.

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CATECISMO JUVENIL MERCABÁ.

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[1] A los que se dirá que JESUCRISTO es la plenitud de la revelación.

[2] A los que se dirá que su inquietud religiosa tiene pleno cumplimiento en JESUCRISTO.

[3] Como parte de los viejos ritos bautismales que venían practicando los esenios.

[4] Como parte de ritos totalmente nuevos, aún con la base de la Pesaj (Pascua judía).

[5] cf. PABLO, Carta a los Romanos, XV, 19-20.

[6] De donde vendrá el problema de los falsos profetas, que querrán desvirtuar la doctrina apostólica.

[7] cf. LUCAS, Hechos de los Apóstoles, XI, 19.

[8] Discípulo de GAMALIEL, del que PABLO aprendió a ser un gran estudioso de la época.

[9] Por ser natural PABLO de Tarso de Cilicia, ciudad con privilegios especiales desde MARCO ANTONIO (en concreto, el privilegio de ciudadanía romana a todos sus habitantes, pues había sido en Tarso donde el césar romano se había enamorado de su querida CLEOPATRA).

[10] Lo que hace ver que él no inventó nada nuevo. De hecho, nada más convertirse se pone a los pies de los apóstoles.

[11] Donde los cristianos se van a ver perseguidos por los judíos.

[12] cf. LUCAS, Hechos de los Apóstoles, XIII, 45.

[13] cf. LUCAS, Hechos de los Apóstoles, XIII, 50.

[14] Según el rechazo que el propio PABLO había experimentado en su discurso al Areópago de Atenas.

[15] Tras lo cual el emperador CLAUDIO tuvo que expulsar a los judíos de Roma, por su enfrentamiento con los cristianos y por el excesivo número de judíos presente en Roma.

[16] Por eso los párrocos de Roma (hoy cardenales) son los que eligen al papa universal.

[17] Por eso el obispo de Roma es el que pasa a ser cabeza de todos los obispos del mundo entero.

[18] Como fue el caso de TEOFILO, nombrado por San Pablo como kratistos (lit. caballero), cargo aristocrático civil de Roma, y término que utilizó LUCAS para significar la entidad cristiana en la alta aristocracia romana, antes de la misma llegada de PABLO a Roma.

         (cf. BARDY, G; La conversión al Cristianismo, ed. Encuentro, Madrid 2005; SORDI, M; Los cristianos y el Imperio Romano, ed. Encuentro, Madrid 1999).

[19] Pues al cristianismo se le consideraba en Roma una secta judía.

[20] De forma apoteósica hacia el año 53 (momento en que el cristianismo ya había entrado en la aristocracia senatorial, sin causar problemas).

[21] De hecho, la Expulsión Judía de Roma de CLAUDIO (ca. 49) fue dirigida contra los judíos, y no contra los cristianos (ca. 49) fue dirigida contra los judíos, y no contra los cristianos.

[22] Como se ve en el caso de PILATO, que cuando ejecutó rebeldes galileos hizo enfurecer al emperador TIBERIO.

[23] Sostenida por TACITO.

[24] Sostenida por SUETONIO y TERTULIANO.

[25] Del año 64, y provocado posiblemente, aunque sin pruebas concluyentes, por el propio NERON.

[26] Muerto el primero, cortándosele la cabeza.

[27] Muerto el segundo, crucificándosele boca abajo.

[28] Padre e hijo, y ambos profundamente religiosos, que llegaron a entablar contactos con los cristianos de Israel, a nivel de amistad y favores.

[29] Pues los judíos cristianos ya no se sentían judíos, sino sólo cristianos.

[30] Donde DOMICIANO era la bestia del Anticristo.

[31] Consistente en jurar por el emperador, y hacerle sacrificios como a un dios.

[32] De corte más bien esotérico.

[33] Gobernador en Asia Menor.

[34] Así se evitaban las falsas denuncias, con castigo incluido para los falsos acusadores.

[35] Filósofo pagano griego del s. II, y cercano a los círculos paganos romanos.

[36] Herejía y Secta de Ardabau, fundada por MONTANO (ca. 165) y sus 2 profetisas PRISCA y MAXILA, que creían inminente el fin del mundo y que querían hacer del cristianismo una religión política:

-cogiendo armas contra los romanos,
-siguiendo un rigorismo moral perfeccionista y excluyente.

[37] “Mujer temerosa de Dios”, según las crónicas.

[38] Como los domus ecclesiae, catacumbas, arte paleocristiano...

[39] Lideradas por la Escuela de Alejandría, fundada por un ORIGENES que asumió todo lo positivo del resto de escuelas filosóficas de la época, con las que dialogó.

[40] Liderada por la Escuela de Capadocia, representada por GREGORIO DE NISA, GREGORIO DE NAZIANZO y BASILIO DE CESAREA.

[41] Como fueron los comentarios al libro de Daniel, considerándose que había llegado otro Anticristo.

[42] En la que el propio DIOCLECIANO asumió la jefatura de los 4 poderes.

[43] En torno a sus 4 capitales imperiales de Occidente (Roma augusta y Milán cesárea) y Oriente (Nicomedia augusta y Tréveris cesárea).

[44] Herejía y Secta de Numidia, fundada por DONATO (ca. 312) y en la que se afirmaba que sólo los sacerdotes de vida intachable podían celebrar los sacramentos, y que los débiles debían ser apartados de la Iglesia.

[45] Con la idea de ganarse a los cristianos, para que engrosasen las filas de su ejército.

[46] Fenómeno que se alargará en la historia hasta el s. XIX, en todas sus vertientes.

[47] Cuyo emblema Crismón (in hoc signo vinces) CONSTANTINO había impreso en los escudos de sus ejércitos, de cara a la Batalla de Milvio (ca. 311) contra MAJENCIO.

[48] Lo que no dudó en hacer público, teniendo para ello que romper con la tradición romana.

[49] Esquivando así el tener que hacer penitencia pública.

[50] En ese sentido, el futuro TEODOSIO no hará sino continuar la política iniciada por CONSTANTINO, de convertir al cristianismo en religión oficial del estado:

-sin necesitar de un acto o edicto oficial al respecto, pues ya lo había hecho Constantino,
-aclarando, eso sí, que la religión petrina era la oficial del estado, y no la religión arriana.

[51] Fenómeno alargado a lo largo de los siglos, pues los mismos principados modernos alemanes han estado regidos por obispos-príncipes hasta el s. XIX.

[52] Como hará en el futuro:

-LEON III con la Coronación de Carlomagno (ca. 800), rey franco a quien delegó su poder temporal con la imposición de manos,
-JUAN XII con la Coronación de Otón I (ca. 962), como rey sajón a quien delegó las credenciales imperiales,
-INOCENCIO III con la Coronación de Federico II (ca. 1220), rey alemán que pasaría a ser el último emperador de Occidente, bailando en su coronación ante el papa como el pequeño David.

[53] Misterio que ya había empezado a ser descrito por los evangelios. Unos evangelios que comenzaron a ser escritos por los textos de la pasión y resurrección, en torno a la idea de que Jesucristo era el Mesías.

[54] Pues los grupos enfrentados se habían armado hasta los dientes.

[55] Cosa que se hizo, pero con un estrepitoso fracaso.

[56] Los cuales van a ir recuperando paulatinamente su poder.

[57] Por su peso y número de seguidores, que estaban en su máximo apogeo.

[58] Incluido ATANASIO DE ALEJANDRIA.

[59] Como se ve en la política de sus sucesores (como VALENTINIANO), que continuaron la misma línea defensiva del paganismo.

[60] Con destrucción incluida de falsos ídolos, como CIRILO DE ALEJANDRIA le sugirió.

[61] La humana.

[62] Pues su lugar estaría ocupado por la esencia humana, siguiendo el principio tricotómico filosófico de:

-cuerpo,
-alma sensitiva,
-alma intelectual, que en este caso se correspondería con la persona divina.

[63] Futuro origen de separación entre la Iglesia Oriental e Iglesia Occidental.

[64] Atribuida a APOLINAR DE LAODICEA y recogida por CIRILO DE ALEJANDRIA (entre otros, y en un intento de combatir la doctrina arriana), según la cual el alma de la naturaleza humana de Cristo era solo divina (pues vino a sustituir a la humana, en el momento de la encarnación).